lunes, 5 de diciembre de 2016

Proximidad






A Mar, agradeciéndole la colaboración con su magnífico dibujo.



El camarero manipuló el grifo de la cerveza y la espuma comenzó a crecer sobre el líquido dorado, produciendo a causa de la presión un burbujeo errático que cautivó su atención durante un breve lapso.

Giró el taburete en el que estaba sentada y, apoyando los codos en la barra, contempló a los numerosos clientes del establecimiento; sobre el murmullo de sus conversaciones susurradas, el sonido nítido que fluía a través de un excelente equipo, impregnando el local de una atmósfera intimista acompasada con la cadencia melancólica de la música.

Paseó su mirada  por las mesas, dedicando una buena porción de tiempo a cada una.  Concentrados en sus respectivas charlas, nadie le prestaba atención, lo que le permitía demorarse en la observación más de lo que hubiera resultado prudente en otras circunstancias.

Confidencias a media voz, la ilusión de estar en sintonía reflejada en los gestos, unos ojos que proporcionan un precario cobijo donde guarecerse y reponer fuerzas.

Tan idílico panorama no pudo superar el escrutinio de su lucidez, casi podía ver flotar en la sala las partículas fosforescentes de egocentrismo, prejuicio, cinismo, desconfianza, fingimiento... 

Quizá era el efecto de asomarse a otras vidas  con una curiosidad aséptica, cuasi científica, que nunca flirtea con el chismorreo.

Y también está el recuerdo remoto de su pulso, desbocado en otro tiempo, y el tacto áspero del interior  de su piel tapizado de cicatrices...

domingo, 20 de noviembre de 2016

Sintonía de La víspera del infinito (rne)



Gracias a la pista que me proporcionó Petonen, tras revisar los primeros trabajos de la banda, finalmente he podido localizar el origen de la sintonía del programa de rne "La víspera del infinito".
En concreto, se trata del comienzo del tema "Atom Heart Mother" del LP del mísmo título editado en 1970 por Pink Floyd. Sé que muchos seguidores del programa compartían nuestra curiosidad, por tanto: misterio solucionado...


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Lauren Mendinueta





Así pasan los años

Pasan los años,
y aunque la vida me acusa de inmovilidad,
también yo he viajado.
Como una partícula de polvo
he revoloteado por la casa y me he prendido a los libros.
Como un insecto he reposado a la orilla de las acequias,
o simplemente he sido una mujer que de tarde en tarde
he mirado hacia el mar
buscando barcos olvidados por la neblina
y que vuelven a la memoria,
sin esperanza distinta de la muerte.


El dominio

Me asomo a la tarde, miro las nubes de soslayo,
desplazándose vistas y exaltadas sobre el pico de la montaña.
Se deslizan hacia el olvido de la mirada,
hacia el coro urdido por el silencio, o más allá.
En esta cárcel, mi condena,
la muerte está sentada al otro lado de la salida.
No me abandonará por ahora,
ella seguirá presa en mí, mientras afuera llueve
y el recordado azul del cielo, se vuelve agua en los cristales.


(Lauren Mendinueta,  La Vocación Suspendida, Point de Lunettes, España, 2008) 

viernes, 11 de noviembre de 2016

Afortunada


Actúa de la manera en la que te gustaría ser y pronto serás de la manera en la que actúas.

Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera.

(Leonard Cohen)







Se detuvo unos instantes en el collado, cerró los ojos y se concentró en paladear el viento del norte que,  gélido y directo como el golpe de una daga, azotaba la escasa vegetación. Se preguntó a cuántos amaneceres como aquél podría asistir. Con suerte, a un puñado de inviernos más, que en  el mejor de los casos representaban una cifra modesta. El de hoy, ya es mío, el próximo es una mera hipótesis de trabajo, pensó.

A través de los párpados apretados notó el fogonazo aloque del orto. Un escalofrío le hizo tomar conciencia de que estaba aterida. Dio media vuelta y complacida por su buena fortuna inició el descenso hacia el valle que, hospitalario, se ofrecía a envolverla en la calidez de la vida...



¿Cómo evitar el simulacro,
cómo vivir sin desvivirnos?
Surcan los días por tu vientre.
Somos el tiempo que nos queda.

José Manuel Caballero Bonald

domingo, 23 de octubre de 2016

Lavado


Pobre Sasha.  Pobres chicas. El mundo las engorda con la promesa de amor. Cuánto lo necesitan y qué poco recibirán jamás la mayoría de ellas [...] Y luego les arrebatan sus sueños con una fuerza violentísima.

Emma Cline "Las Chicas"







Salió al exterior y alzó la vista hacia el cielo que, turbio e impasible, arrojaba por los portillos un aguacero inclemente. Se ciñó la capucha, ajustó los cierres del anorak y comenzó a caminar con paso vivo.

Tiempo después se detuvo con la mirada fija en los guijarros del sendero, brillantes, lavados por el agua. Alrededor de sus pies discurría alegre y juvenil un arroyo recién formado por la precipitación. Respiró hondo, se sintió ligera y llena de energía, con la impresión hiperrealista de que toda la roña acumulada durante la pasada semana abandonaba su cuerpo y se deslizaba ladera abajo arrastrada por la corriente.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Bálsamos




Al final de la carretera vislumbró, diluidas en un espejismo provocado por el calor, unas construcciones precarias que  parecían constituir un pequeño núcleo habitado. Apretó el paso anhelando poder descansar cuanto antes.



Acallado el resuello producido a consecuencia del repecho final, resguardada bajo la única sombra existente junto al  bar de la plazoleta, contempla a un individuo que camina, seguido muy de cerca por un mugriento perro.  

Le resulta difícil estimar su edad,  por lanzar una conjetura apuesta que bordea los sesenta. Porta una mochila de lona, y por atavío  una camiseta de color indefinido rotulada con un eslogan borroso y un pantalón tejano; cubren sus pies unas botas de marcha cuarteadas y resecas. Recoge su pelo ralo en una coleta; Las zonas de su rostro que no oculta una barba silvestre, ofrecen un bronceado de tono cobrizo.

Cruza una breve mirada con el desconocido y la joven experimenta una sensación extraña e inefable, una suerte de revelación.

La escena, que se le antoja onírica y brumosa, abre en su imaginación un pasadizo que la sumerge en evocaciones y reflexiones habitualmente entorpecidas por el tráfago.


Acuden a su conciencia frases del diálogo perteneciente a una novela leída recientemente (1):

- Y eso que íbamos a cambiar el mundo.


- El mundo es como el clima [...]. No se puede cambiar. Ni moldear. Pero te moldea a ti.


Cuando abandona sus cavilaciones, ve al misterioso caminante alejarse.


¡El trago amargo de la lucidez!

Mientras busca un pasaje subrayado en un gastado libro reflexiona sobre la conveniencia de tener a mano bálsamos para calmar  el dolor de la certidumbre,  para aliviar el vacío...







(1)  "La isla de los cazadores de pájaros" (Peter May).


viernes, 5 de agosto de 2016

La victoria de cada día









[...] Y de la muerte qué decirte. Si estás vivo,
no tienes sensación de estar muerto, y si has muerto
no tienes sensación alguna. ¿Por qué entonces
ibas a preocuparte de la muerte? Vivir
cada mañana como un triunfo, una victoria:
ahí tienes el camino que conduce a la calma.
Tenemos que arrancar cada día del sueño
con el motor puesto a punto y la ilusión incólume,
recién lavados en la sangre de un dragón
al que hemos dado muerte con nuestras propias manos.
Mientras ese dragón hecho de oscuridad
vuelve a juntar los mil y un pedacitos
en que lo hemos trocado por unas cuantas horas,
hay tiempo suficiente para saborear
el triunfo de estar vivos.

Luis Alberto de Cuenca (Le jour sort de
 la nuit comme d'une victoire)