jueves, 20 de agosto de 2015

Matices





Había recorrido sin detenerse gran parte del camino: una  senda ascendente salpicada de lagos, trazada sobre un terreno adornado por un bosque de pino negro, rododendros y jugosos prados de altura. Imprimía una cadencia constante a sus pasos, los dibujaba con la armonía y la precisión de una danza, orlando sus movimientos con un halo de ingravidez. Se concedió unos instantes de pausa. Se acomodó en la orilla lacustre alzando la vista hacia las cumbres que la circundaban. El agua misteriosa y gélida, al ser mecida por la fresca brisa, emitía un arrullo monocorde que la invitaba a sumirse en un grato estado de serenidad. Recorrió con fruición los rasgos que definían la fisonomía de las cimas rotundas que se proyectaban sobre la superficie. Imaginó la apariencia del paraje en las épocas pretéritas de su remoto origen glaciar.

Abrió todos los poros de los sentidos con intenso regocijo al aire vivificante, al silencio telúrico salpicado ocasionalmente por el deslizamiento de alguna roca en las pedreras, a los amplios horizontes desbordados de luz, al roce leve de la vegetación, a un vuelo errante sutilmente delineado, a la penumbra que proyecta una nube... A la alegría de estar viva.

Pensó en los sucesos recientes; Tal vez lo ocurrido tenía su origen en el desconocimiento de la taxonomía de los sentimientos, en la carencia de una diáfana comprensión semántica que evitara la recurrente confusión entre lucidez y frialdad, estoicismo e indiferencia, juicio propio y solipsismo... Quizá, sencillamente,  ya era tarde para ellos. 

Un chapoteo la sacó de su cavilación y le sugirió que era el momento de reanudar la marcha.

Tenía pocas certezas, pero le resultaban suficientes...





martes, 11 de agosto de 2015

Josep Mª López-Picó





Placer del puerto

Un hombre de ojos grises, llenos de bruma del norte,
sorbía una naranja en un rincón del puerto.

Me ha mirado. Su mirar: -¡Qué placer de sol! - decía.
Y la niebla de sus ojos casi desaparecía.


Plaer del port

Aqueix home d'ulls grisos, plens de boires del nord,
xuclava una taronja en un racó del port.

M'ha esguardat. Son esguard: -Quin gust del sol! - em deia.
I ha semblat que la boira dels seus ulls es desfeia.



Llueve en el puerto

Llueve en el puerto. Los buques se duermen
por la canción del agua, y ella canta.
Llueve en el puerto. Desvanecerá
la lluvia un rayo de sol. Los navíos
al despertar se agitarán. Y, entonces, 
se deshará la imagen, que en el aire
dócil la lluvia había dibujado
haciéndoles soñar ser de cristal.


Plou en el port


Plou en el port. De la cançó de l'aigua
s'adormen els vaixells, i l'aigua canta.
Plou en el port. Esvairà la pluja
un raig de sol. Llavors els navilis
per deixondir-se es brandaran i en moure's
se desfará la imatge que en els aires
dòcil la pluja havia dibuixada
i els feia somniar ser de cristall.


A la sombra del olivo

La luz reposará en el gris ceniza
con que mitigas el deseo ardiente.
Haz que encuentre plata (1) del pensamiento,
árbol discreto; ayúdame a entender.

A l'ombra de l'olivera

Reposarà la llum en el gris cendra
amb què mitigues el desig ardent.
Fes-me trobar l'argent del pensament,
arbre discret; ajuda'm a compendre.


Mayo

Sombra de vuelo en el agua
dejas la clara alegría
deslizándose aún más rápido
el rastro de la memoria
del instante que fue imagen.

Maig

Ombra d'un vol damunt l'aigua
deixes a la clara joia
llisquent, més ràpid encara,
el rastre de la memòria
de l'instant que fou imatge.


Preludio de la tarde

Flautas de la (2) caña
adormecen, margen
de la torrentera,
luces de la tarde,
panical y menta,
trémulos aún del
sol donde se imanta 
la primera estrella.

Preludi capvespral

Flabiols de canya
adormen, als marges
de la torrentera
les llums de la tarda,
panical i menta,
trèmules encara
del sol on s'imanta
la primera estrella.


Septiembre

Llueve en la playa; horizonte cerrado.
¿ A dónde va, se funde, tanto olvido,
en la grisez (*) de dos aguas?

Arriba, rompe las nubes un deseo
y un pensamiento conmueve la mar,
apenas del retorno, una sonrisa
entre la playa y el horizonte más bajo,
gracia del azul, por un desgarro.

Setembre

Plou a la platja; l'horitzó és tancat
¿On van, si es fonen, tants oblits,
dins la grisor de dues aigües?

Dalt, esquinça els núvols un desig
i un pensament commou la mar,
a penes retornat, amb un somrís
entre la platja i l'horitzó més baix,
mercè del blau, per un esquinç.




(*) En mi modesta opinión  la traducción realizada por  Jaume Pomar, en líneas generales,  no es demasiado afortunada. Como ejemplo, entre los poemas incluidos en esta entrada la palabra  "grisez" . Creo que lo adecuado sería  "grisura".

(1) ¿Por qué suprime el artículo?

(2) ¿Por qué incluye un artículo que no está en el original?

Antología  de la Obra poética basada en "Obras completas"  (Josep Mª López-Picó, 1948). Traducción del catalán por Jaume Pomar (1969) Edic. La Polígrafa, S.A.

viernes, 7 de agosto de 2015

Pesadilla

Nada  sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos, 
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

(Wislawa Szymborska, fragmento de "Nada dos veces"





Tras unos instantes de concentración, con un esfuerzo para el que precisó aunar todas las fuerzas disponibles, tensó los músculos vencidos por la lasitud y emergió del duermevela, bañada en sudor y con la sensación de que el verano, materializado en una boca inmensa en cuyas fauces se atisbaba una eterna noche tropical, estaba a punto de engullirla.

Se había soñado inmersa en un día de horizontes brumosos, cegada por una luz de brillos hirientes, inmovilizada por una espesa calina que le embotaba el entendimiento, mientras un sol bicéfalo derramaba un magma incandescente sobre una inmensa llanura plana.

Aturdida y confusa, caminando por mera intuición,  se introdujo en la ducha, accionó el pulsador con desesperación  y dejó que el agua fría corriera por su piel.  Respiraba mejor, como si su cuerpo fuera capaz de captar por todos los poros, en una suerte de ósmosis, el oxígeno contenido en el agua.

Comenzó a razonar con lucidez. Retomó las coordenadas espacio temporales abolidas por el delirio onírico que la había atenazado.

Cerró los ojos unos instantes; imaginó... Era muy tenue, un eco lejano, incluso diría que un breve hálito fresco le había acariciado las mejillas húmedas y brillantes.

Quizá una llamada a cerrar filas frente a la frustración, la sumisión y la desesperanza que, sin cuartel, pugnaban por doblegar su ilusión, su voluntad, por laminar su vida. Tiempo de pactar con el tedio, de arrancarle otro día...



jueves, 30 de julio de 2015

viernes, 17 de julio de 2015

Otras miradas

Existen otras formas de mirar, de constituir el mundo, territorios de horizontes diáfanos donde liberarse de la tediosa tiranía de la  "realidad oficial", prescindir de lo irrelevante y buscar la vida que late en lo esencial: 





Si quieres olvidar, si no te basta
con ahuyentar heridas y desprecios,
acuérdate del día en que un poema
te liberó del mundo y sus engaños.

(María Sanz)





Sólo quiero recordar de este verano
la mirada cómplice
de una vecina que tomaba el sol
desnuda y sonrió complacida
al darse cuenta de que la contemplaba,
y aquel instante fugaz, irrepetible,
de total quietud en que el mundo quedó
desierto de sí mismo y era un cristal
transparente y de nuevo compacto.
El verano no será otra cosa,
este verano, quiero decir, y si alguien me habla
de aquellas mil bagatelas inefables
que componen los días y las noches,
diré tranquilamente: - No me acuerdo.

(Miquel Martí i Pol)




Debo mucho
a quienes no amo.

El alivio con que acepto
que son más queridos por otro.

La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.

Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
y eso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.

No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente 
casi como un reloj de sol
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás  perdonaría.

Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino simplemente unos días o semanas.

Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.

Y cuando nos separan
lejanos países
son países
bien conocidos en los mapas.

Es gracias a ellos
que yo vivo en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico
con un horizonte real por lo móvil.

Ni siquiera imaginan
cuánto hay en sus manos vacías.

"No les debo nada",
diría el amor
sobre este tema abierto.

(Wislawa Szymborska)




lunes, 13 de julio de 2015

Gestión de las expectativas


La rutina, no es lo que se hace a diario, es lo que de vivir se olvida.

 (Chema Jiménez, "Bien ¿Y tú?")









Casi todos lo denominaban felicidad,  término que rechazaba rotundamente por considerarlo demasiado pomposo, estático y grandilocuente, siempre etéreo e inconcreto,  y en consecuencia muy poco operativo.

Su conceptualización  era más tangible y funcional, sin por ello resultar carente de emoción. Se circunscribía, en esencia, a  la adecuada gestión de las expectativas, a la utilización, para entretejer los proyectos vitales, de todos aquellos materiales básicos cuyo aporte fuera conveniente en cada circunstancia.


Acogerse a este constructo soslayaba peligrosos escollos, y abría ante su mirada inquieta y curiosa una amplia y multicolor paleta que se intuía plena de posibilidades verosímiles…

domingo, 5 de julio de 2015

Emociones e impresiones



Impresiones que emocionan, emociones que impresionan, textos que evocan visiones, imágenes que describen con la precisión de un texto, como en los ejemplos siguientes:






La Sierra de Guadarrama "devuelve en energía y salud el esfuerzo gastado en conocerla" y "procura, además, en las altas cumbres un género de estética acabado por la perfección de las sensaciones de silencio y quietud de las grandes masas rocosas levantadas en sentido vertical"

(Constancio Bernaldo de Quirós, 1909, Guía Alpina del Guadarrama)


"... del ritmo de los viejos caminos, del compás del viento y la lluvia, de la permanencia del perfil de la roca; del ciclo de las hojas, de la calma de los panoramas serenos y pacientes del horizonte".


(Eduardo Martínez de Pisón)









22 de abril de 2014. Larga reexploración de Peñalara. La temperatura se ha reducido significativamente. Viento frío, cielo nublado, paisaje casi siempre en la sombra. La nieve desaparece rápidamente y también se ha reducido el caudal del agua. Subo a la Laguna Grande en busca de los neveros restantes. El hielo en el agua ha desaparecido, queda mucha nieve en las pedreras y en las sombras. Hago media vuelta alrededor de la laguna en busca de las grandes rocas y la nieve. No hay nadie, no hay ruidos extraños. El sonido del agua que fluye entre las piedras. A lo lejos la cascada de la Pared Negra. Nadie, sólo una cabra montés mucho más arriba. Bajo de nuevo a la entrada de la Hoya. Luego subo la morrena para alcanzar el camino del Zabala. Miro largo rato la Laguna Chica: una poesía profunda, simple, modesta. Dos pequeños charcos de agua que casi se me habían olvidado. Los pinos descarnados cerca del agua, el diálogo con el horizonte, la lejanía azulada, el campo de nieve persistente. Llego al refugio Zabala. Todo en sombra y destellos momentáneos de sol. Última luz sobre las morrenas altas, entonces la sombra y todavía el frío.

(fragmento del diario de campo del pintor Alessandro Taiana)



"Laguna Grande de Peñalara-Deshielo" (2014). Óleo sobre lienzo. 81x130 cm.
(Alessandro Taiana)